La Escuela de Salud Pública (ESP) de la Universidad de Chile dio inicio formal al año académico 2026, recibiendo a una nueva generación de más de 40 profesionales que se integran al Magíster en Salud Pública, el programa de formación avanzada más numeroso de la institución. La jornada estuvo marcada por el reconocimiento de la historia de la Escuela fundada hace 83 años, su aporte a la sociedad y en particular a salud pública del país.
Durante el encuentro, la subdirectora de la ESP, profesora Marinella Mazzei, dio la bienvenida, enfatizando que ingresar a este programa implica "asumir un compromiso con lo público, con las comunidades y con la búsqueda de sociedades más justas, sustentables y saludables". Mazzei invitó a los estudiantes a no solo adquirir herramientas técnicas, sino a "avanzar en la construcción de miradas inter y transdisciplinarias sobre los problemas y realidades complejas". Asimismo, destacó el valor del grupo humano que inicia este camino, señalando que "la diversidad de trayectorias profesionales que ustedes traen constituye una enorme riqueza para este programa".
En la misma línea, la coordinadora ejecutiva de Postgrado, Verónica Iglesias, destacó la solidez del modelo educativo de la Universidad de Chile, señalando que "esta trayectoria está basada en la formación de capital humano, en la investigación, en la extensión y vinculación con el medio". Iglesias también recalcó la responsabilidad de la institución en el acompañamiento de los alumnos, indicando que "el compromiso es asegurar el crecimiento, aprendizaje y logros que identificaron por continuar sus estudios en nuestra casa de estudios".
Excelencia académica y análisis multidimensional para los desafíos del futuro
El programa, que cuenta con más de 1.220 graduados a lo largo de sus 40 años de existencia, se estructura en torno a competencias que la universidad propone para el desarrollo integral de las personas. La Dra. Paulina Pino, coordinadora académica del Magíster, detalló que el perfil de egreso busca que los profesionales analicen los fenómenos poblacionales desde una perspectiva "biológica, ambiental, socio-política y cultural con una mirada integradora". Pino subrayó la importancia del pensamiento crítico: "no solo escuchar y aprender, sino que ir reflexionando sobre lo que aprendimos, y construyendo sobre eso". Además, enfatizó el carácter evolutivo de la disciplina al declarar que "aquí también se renueva la salud pública, se renueva generación por generación con todos ustedes que vienen llegando con ideas nuevas".
La voz de los estudiantes también estuvo presente a través de Jhon Berríos, delegado de la cohorte 2025, quien señaló a sus nuevos compañeros que la salud pública no puede ser neutral ante crisis como la climática o la polarización política. "El mundo necesita saludistas capaces de pensar globalmente y actuar localmente", afirmó Berríos, instando a la nueva generación a "defender la salud como un derecho humano, comunicar con claridad y honestidad y tender puentes allí donde otros levantan muros".
En la jornada del segundo día, los nuevos integrantes del Magíster recibieron la visita de la Directora de la Escuela, Dra. Lorena Rodríguez Osiac, quien les reafirmó la misión institucional de generar conocimiento transformador. "Nuestro fin es elevar el nivel de salud de la población contribuyendo por el derecho a una salud justa y equitativa", declaró. Rodríguez también hizo un llamado a la integración total de los nuevos alumnos: "ustedes pisan esta escuela y ya son parte de la comunidad, eso tiene beneficios y deberes. Aquí hay libertad de pensamiento, pueden decir lo que quieran respetuosamente. Generamos conocimiento transformador y pertinente. Nos importa lo que está pasando allá afuera. Aprendan a escuchar noticias, escuchen debates, aunque les dé un poco de rabia con lo que se diga. Escuchar los que piensan distinto también nos ayuda a desarrollar nuestras reflexiones. Transferimos nuestro quehacer a la política y a la práctica en un marco de compromiso social y ético” finalizó la académica.
