La diabetes mellitus representa un desafío epidemiológico mayor en Chile, afectando a más del 12% de la población adulta. Tradicionalmente, este grupo ha sido analizado de forma homogénea; sin embargo, el reciente artículo titulado "Cluster analysis of national survey data identifies biopsychosocial profiles of adults with diabetes in Chile" rompe con este esquema al proponer una estratificación basada en factores biológicos, sociales y psicológicos.
Este trabajo destaca por su origen académico, ya que fue realizado en colaboración con estudiantes de pregrado a partir de una Unidad de Investigación y el Programa de Ayudantes Alumnos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Los autores del estudio son los estudiantes de Medicina Rosario Callejas-Calvo y Martín J. Campos-Silva; el académico de la USACH, Andrés Iturriaga-Jofré; y los profesores Sandra Flores-Alvarado y Felipe A. Medina-Marín, ambos académicos del Programa de Bioestadística de la Escuela de Salud Pública.
El estudio analizó registros de 652 participantes de la Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2016-2017, seleccionando 22 variables que representan riesgos para la salud, condiciones de vida y factores psicosociales. Mediante la técnica estadística de análisis de conglomerados (clustering), el equipo logró identificar siete tipologías de pacientes que permiten comprender mejor la heterogeneidad de quienes viven con esta condición en el país.
Heterogeneidad de la población: El contraste entre los grupos de alto y bajo riesgo
La investigación hace un énfasis particular en dos de los siete grupos identificados debido a su marcado contraste. El perfil denominado "Grupo 6" representa a un sector de alta vulnerabilidad, compuesto mayoritariamente por mujeres (84%), con bajos niveles de ingresos y educación, y una alta prevalencia de síntomas depresivos y comorbilidades como hipertensión e hipercolesterolemia. En este grupo, la diabetes coexiste con múltiples barreras estructurales que dificultan el control de la enfermedad.
Por el contrario, el "Grupo 7" muestra un perfil con factores de riesgo más aislados, mejores hábitos de vida —incluyendo mayor actividad física y consumo de frutas y verduras— y una situación socioeconómica más favorable. Esta distinción es clave para la salud pública, ya que sugiere que las estrategias de prevención y manejo no deben ser universales, sino dirigidas y sensibles al contexto biopsicosocial de cada individuo.
La publicación de este artículo en una editorial de alto impacto como Springer Nature no solo aporta evidencia científica para futuras políticas públicas en Chile, sino que también consolida el valor de las instancias de investigación formativa dentro de la Escuela de Salud Pública, permitiendo que estudiantes de pregrado contribuyan directamente a la generación de conocimiento complejo y relevante para la realidad nacional.
Para acceder al artículo publicado haz clic aquí https://link.springer.com/article/10.1186/s12982-026-01558-1

