Columna de Opinión: Núcleo de Antropología y Salud, Escuela de Salud Pública

Desigualdades sociales y en tiempos de COVID-19, un análisis en clave antropológica

Desigualdades sociales y en tiempos de COVID-19

Desde la antropología de la salud, la biomedicina ha sido entendida como uno más de los tipos o modelos de medicina posibles. Al igual que los otros modelos, responde a un constructo cultural e histórico, cuya mirada particular suele dar cuenta de un enfoque eurocéntrico, colonial, lineal/causal y fragmentado de la realidad, que le ha permitido transformarse en el modelo hegemónico.

Frente a esta perspectiva creemos que es necesario y urgente abordar la salud como un proceso dinámico y contextualizado, en relación dialéctica con la enfermedad y la atención. La mirada sobre el proceso de salud-enfermedad-atención posibilita visibilizar aspectos que hoy se mantienen en un segundo plano, como el hecho de que el ciclo vital es un todo interconectado, que incluye la muerte, lo que implica también asegurar la organización de todos los elementos que giran en torno a dicho ciclo y a las personas y comunidades como protagonistas de tales procesos.

Es así que proponemos una antropología de la salud latinoamericana con una fuerte base en la salud colectiva y en la antropología médica crítica, desde las cual nos posicionamos y proponemos un campo de acción aplicado e implicado, que pueda rescatar iniciativas comunitarias y territoriales.

Algunas características específicas de esta antropología de la salud que pueden ser útiles para complementar la visión del proceso de salud-enfermedad-atención, son: 1. Una mirada particular, anclada en los territorios y comunidades específicas, que va desde las subjetividades hacia el conjunto de la sociedad, evitando las generalizaciones, con las que se corre el riesgo de homogeneizar a la población. Por el contrario, al abordar los aspectos particulares de las comunidades, la construcción general tiene en cuenta la diversidad que existe en los distintos territorios. 2. La etnografía, herramienta metodológica propia de la antropología, nos invita a observar y vivenciar para conocer lo mejor posible los contextos particulares, lo cual permite colocar los conocimientos y saberes colectivos como los elementos centrales y relevantes. 3. Por último, la disciplina antropológica contextualiza los fenómenos socioculturales, rescatando su diversidad. Esta mirada posibilita considerar lo que las poblaciones están viviendo sobre este y otros problemas de salud de manera específica, diversa y concreta.

Como bien se plantea en el marco conceptual de las determinaciones sociales y de la salud colectiva, creemos que existen factores estructurales afectando la salud de la población con características específicas para Chile. Esos factores se encuentran fuertemente enraizados en la historia social, política y cultural de nuestro país, con un lamentable protagonismo de las políticas neoliberales. La Red Chilena de Antropología de la Salud, en la cual participamos, recientemente denunció en una Declaración Pública, la desigualdad con la que enfrentamos la pandemia: más de 10.000 personas están en situación de calle (MDS 2017); 1,4 millones de residentes en nuestro país no tienen acceso a agua potable o alcantarillado (CASEN 2017), problema que se agudiza con la sequía que vivimos (que tiene responsabilidades políticas); un 43% del total de la fuerza de trabajo ocupada no cuenta con contrato de trabajo, haciendo imposible respetar una cuarentena estricta sin poner en riesgo los ingresos mínimos para su sobrevivencia (Fundación Sol 2020); y aproximadamente un 19% de la población total vive en situación de pobreza multidimensional (CASEN 2017)1

La crisis socio sanitaria que estamos enfrentando tiene continuidad con la revuelta social iniciada el 18 de octubre del 2019, con las demandas por justicia social que ese movimiento ha enarbolado, y que siguen vigentes. La situación actual arrastra este malestar, y a la vez un incipiente proceso de conformación ciudadana, que clama por mayor participación, transparencia y protagonismo en la respuesta Estatal ante esta crisis, pero también en las políticas que son necesarias de impulsar para construir nuevos modos colectivos de producir salud, poniendo en el centro de los aspectos estructurales, aquellas situaciones que provocan la perpetuación de las desigualdades y los privilegios.

1 Declaración Pública Red Chilena de Antropología de la Salud Abril 2020

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